Tablas Salariales 2018 (PDF)

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jueves, 24 de septiembre de 2015

Importantisima sentencia: Sala Tercera del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 10 de septiembre, en el asunto C-266/14.

¿Y porque es importante la sentencia? Pues su importancia radica en que establece doctrina sobre la ordenación del tiempo de trabajo para los trabajadores que no tienen un centro de trabajo estable, sino que comienzan su jornada desde su domicilio a través de la información que le facilita la empresa mediante aplicativos móviles que el trabajador tiene incorporado en su teléfono móvil. 
Es decir, se resuelve el gran problema de los trabajadores que no disponen de un centro de trabajo fijo y como se computa su jornada de trabajo, siendo, por tanto, una materia de gran repercusión para un gran número de trabajadores y supone revisar los criterios de cómo se computa la jornada en esas actividades. 
Recordar simplemente la importancia que tienen las sentencias del Tribunal de Justicia Europeo en nuestro Derecho del Trabajo puesto que la ley de la jurisdicción social da la posibilidad de alegarla estas sentencias en un recurso de casación para la unificación de doctrina. Así, el artículo 219.1 dispone que “2. Podrá alegarse como doctrina de contradicción la establecida en las sentencias dictadas por el Tribunal Constitucional y los órganos jurisdiccionales instituidos en los Tratados y Acuerdos internacionales en materia de derechos humanos y libertades fundamentales ratificados por España, siempre que se cumplan los presupuestos del número anterior referidos a la pretensión de tutela de tales derechos y libertades. La sentencia que resuelva el recurso se limitará, en dicho punto de contradicción, a conceder o denegar la tutela del derecho o libertad invocados, en función de la aplicabilidad de dicha doctrina al supuesto planteado”, para después indicar en el apartado 2 que “Con iguales requisitos y alcance sobre su aplicabilidad, podrá invocarse la doctrina establecida en las sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea en interpretación del derecho comunitario”. 
Dicho esto, es hora de pasar a analizar la sentencia en cuestión. El litigio tiene su origen en la demanda presentada por la Federación de Servicios privados de CC OO contra las empresas Tyco Integrated Security, S.L., y Tyco Integrated Fire & Security Corporation Servicios, S.A. por negarse estas últimas a considerar que el tiempo que dedican sus trabajadores a los desplazamientos diarios entre sus domicilio y los centros del primer y del último cliente que les asigna su empresario constituye «tiempo de trabajo. 
Se trata, como decía al inicio, resolver si el tiempo que invierte el trabajador que no tiene adscrito un centro de trabajo fijo de desplazamiento desde su domicilio al centro de un cliente de la smperesa (distinto cada día) y volver a su domicilio desde el centro de otro cliente a su vez diferente constituye o no tiempo de trabajo según la legislacion europea o se ha de considerar como tiempo de descanso. 
Para comenzar tenemos que dar un repaso a la normativa (tanto europea como interna) que es de aplicación al caso. Sobre el Derecho de la Unión, es relevante el considerando 4 de la Directiva 2003/88, que protege la seguridad y salud de los trabajadores al considerar que se trata de un objetivo “que no puede subordinarse a consideraciones de carácter puramente económico”; el artículo 1 regula las disposiciones mínimas de seguridad y salud en materia de ordenación del tiempo de trabajo, el artículo 3 establece un descanso diario mínimo de 11 horas consecutivas en cada período de 24 horas y el artículo 2 define que debemos entender por tiempo de trabajo, de tal manera que todo aquello que no lo sea deberá conceptuarse como período de descanso. 
Si vamos al artículo 2.1 de la directiva vemos como define tiempo de trabajo como “todo período durante el cual el trabajador permanezca en el trabajo, a disposición del empresario y en ejercicio de su actividad o de sus funciones, de conformidad con las legislaciones y/o prácticas nacionales”. 
Nuestra legislacion interna regula la jornada de trabajo en el artículo 34 del Estatuto de los Trabajadores, cuyo apartado 1 fija una jornada máxima de 40 horas semanales en cómputo anual y remite a la negociación colectiva para fijar su duración; por su parte, el apartado 3 regula el descanso mínimo diario entre jornada y jornada, doce horas, respetandose independientemente de que se trabaje un máximo de nueve horas ordinarias diarias o bien se pacte una distribución irregular. Un aspecto importante que dice es que para fijar el cómputo del tiempo de trabajo se toma como referencia que tanto al inicio como al final de la jornada el trabajador se encuentre “en su puesto de trabajo”.
El sindicato pedía en su demanda que el tiempo de trabajo invertido por el trabajador en el desplazamiento desde su domicilio al primer cliente de cada día laborable, así como también el realizado desde la visita al último cliente hasta su domicilio contase como tiempo de trabajo, al entender la empresa que dichos desplazamientos no son tiempo de trabajo al no realizar sus funciones en el centro de trabajo. 
Por ello recalcaba antes que nuestra legislacion habla a efectos de computos que el trabajador se encuentre “en su puesto de trabajo”, no asimilando el tiempo de desplazamiento como tiempo de trabajo. Pero tras ello, se matiza que en los trabajadores moviles del sector de transporte terrestre el centro de trabajo es su vehículo y, si tenemos ello en cuenta, dificilmente va a ser tiempo de descanso el del primer y último desplazamiento del día, ya que si así fuera difícilmente se cumpliría “el objetivo de garantizar la seguridad y salud de los trabajadores que persigue la Directiva 2003/88”. 
El Abogado General, en sus conclusiones argumenta con una gran rigurosidad el porque debe computarse como tiempo de trabajo en el litigio controvertido, interpretando el artículo 2.1 de la Directiva 2003/88/CE, afirmando que “el tiempo que los trabajadores itinerantes, es decir, los trabajadores que carecen de centro de trabajo fijo o habitual, invierten en desplazarse desde su domicilio hasta el primer cliente que les asigna su empresario y desde el último cliente que les asigna su empresario hasta su domicilio se dan los tres criterios fijados en dicho precepto, afirmándose la existencia de un tiempo de trabajo”, criterio espacial (permanecer en el centro de trabajo), criterio de autoridad (estar a disposición del empresario) y criterio profesional (estar ejerciendo su actividad o sus funciones)”. 
El abogado argumenta y rebate varios asuntos citados antes. Respecto al argumento de la parte empresarial de que solo se ha de considerar tiempo de trabajo la realización de las tareas y funciones propias de la actividad del trabajador en el centro del trabajo del cliente, afirma que el desplazamiento del trabajador, cada día y a varios centros de trabajo de clientes, es “consustancial a su condición de trabajador itinerante y, por tanto, inherente al ejercicio de su actividad”, ya que si no se desplaza no podría trabajar, por lo que “los desplazamientos de estos trabajadores son el instrumento necesario para ejecutar sus prestaciones en los centros de los clientes asignados por su empresario”. 
La parte empresarial también aboga que durante los períodos de desplazamiento los trabajadores no estaban sometidos a la autoridad empresarial. El abogado nuevamente tira su planteamiento y afirma que el poder de disposición empresarial existe desde el momento en que se inicia el primer desplazamiento hasta que finaliza el último, ya que es la empresa quien marca las rutas, trayectos y clientes del trabajador, hasta tal punto que la empresa puede alterar el orden de visitas y el trabajador deberá cumplir con esa orden empresarial, y además “durante el trayecto final de la jornada, cuando se desplazan a su domicilio, el empresario puede exigir a los trabajadores que realicen una intervención para un cliente suplementario en caso de necesidad”. Por tanto, el poder empresarial no solamente esta durante la prestación de servicio en el centro de trabajo de cliente, sino también en los desplazamientos realizados para acceder a cada centro asignado. 
El Tribual Europeo resuelve la cuestión en los mismos términos que el abogado general, afirmando que los preceptos de la Directiva sobre duración máxima del trabajo y tiempo mínimo de descanso “constituyen normas de Derecho Social de la Unión de especial importancia, de las que debe disfrutar todo trabajador como disposición mínima necesaria para garantizar la protección de su seguridad y salud”. 
El Tribunal afirma taxativamente que “no tener en cuenta los desplazamientos de los trabajadores conduciría a que un empresario como Tyco pudiera reivindicar que sólo estuviera comprendido en el concepto de «tiempo de trabajo», en el sentido del artículo 2, punto 1, de la Directiva 2003/88, el tiempo destinado al ejercicio de la actividad de instalación y de mantenimiento de sistemas de seguridad, lo que tendría como efecto la desnaturalización de este concepto y el menoscabo del objetivo de protección de la seguridad y de la salud de estos trabajadores”. 
Respecto al poder de autoridad empresarial, es decir, que el trabajador este obligado a estar físicamente en el lugar que determine el empresario y a permanecer a disposición de éste para poder realizar su trabajo, el Tribunal afirma que “durante la duración necesaria del trayecto, que la mayor parte de los casos no se puede reducir, estos trabajadores carecen de la posibilidad de disponer libremente de su tiempo y dedicarse a sus asuntos personales, de modo que están a disposición de sus empresarios”.   
El Tribunal da respuesta también al argumento empresarial del posible mal uso que pueden hacer los trabajadores en los desplazamientos al poder utilizarlos para asuntos propios y no relacionados con el trabajo. Aquí el Tribunal argumenta que “los temores manifestados no pueden afectar a la calificación jurídica del tiempo de trabajo, debiendo el empresario, aunque ello pueda suponerle costes económicos adicionales, poner en práctica los instrumentos de control necesarios para prevenir posibles abusos”. 
Finalizando, el Tribunal deja las cosas muy claras y que creo que coincidimos que la resolución del caso tiene una gran importancia para muchos trabajadores.

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